Nico Garay: El Barbero que Abrió su Negocio a los 17 Años y Convirtió la Disciplina en su Mayor Ventaja Empresarial
Nico Garay: El Barbero que Abrió su Negocio a los 17 Años y Convirtió la Disciplina en su Mayor Ventaja Empresarial
De las canchas de fútbol a dirigir Figaro Barbershop, Nicolás “Nico” Garay representa una generación de jóvenes emprendedores que no espera tener todas las respuestas para comenzar. A sus 21 años, ha construido su camino profesional alrededor de tres principios: amar lo que hace, aprender de quienes lo rodean y mantener el enfoque en sus objetivos.
A los 17 años, mientras muchos jóvenes apenas comenzaban a pensar en su futuro profesional, Nico Garay ya tenía una decisión tomada: quería abrir su propia barbería.
No tenía la edad suficiente para solicitar un préstamo bancario por su cuenta.
Tampoco contaba con una larga trayectoria empresarial.
Pero tenía algo que terminaría siendo determinante: la convicción de que podía convertir una habilidad en un negocio.
Su madre creyó en él y solicitó el préstamo que necesitaba para comenzar.
Nico asumió entonces su propia responsabilidad: trabajar en la barbería y devolver el dinero.
Aquel acuerdo familiar se convirtió en uno de los primeros capítulos de una historia empresarial que hoy continúa desarrollándose a través de Figaro Barbershop.
Del fútbol a la barbería: descubrir una pasión inesperada
Antes de dedicarse al mundo de la barbería, Nico tenía otra pasión: el fútbol.
Desde pequeño entrenaba y formaba parte de un club profesional.
Como muchos futbolistas, mantenía una rutina de cuidado personal que incluía visitar la barbería aproximadamente cada ocho días.
Pero aquellas visitas comenzaron a despertar una curiosidad diferente.
Mientras esperaba o conversaba con los barberos, observaba su trabajo, sus técnicas y el ambiente que se creaba alrededor del oficio.
Lo que inicialmente era una visita habitual terminó convirtiéndose en una oportunidad para descubrir una nueva vocación.
Nico comenzó a practicar de manera empírica, aprovechando el tiempo libre que le dejaban sus entrenamientos.
Sus amigos y familiares fueron parte de esas primeras experiencias.
Posteriormente, decidió estudiar barbería para perfeccionar sus conocimientos y desarrollar una base más sólida.
Lo que empezó como curiosidad se transformó en una habilidad; y aquella habilidad, en una oportunidad empresarial.
Una madre, un préstamo y una decisión que cambió su historia
Uno de los momentos más significativos de su trayectoria llegó cuando decidió que quería abrir su propio establecimiento.
Tenía apenas 17 años.
Su edad le impedía gestionar de manera independiente el préstamo que buscaba, por lo que acudió a su madre.
“Le dije a mi mamá: ‘Quiero sacar un préstamo al banco para montar mi barbería’. Como no tenía la edad suficiente, mi mamá sacó el préstamo, me prestó el dinero y yo me puse a trabajar en la barbería y lo pagué.” — Nico Garay
La historia revela algo más que el comienzo de un negocio.
Habla de confianza familiar, compromiso y responsabilidad.
Su madre aportó el respaldo necesario para que pudiera comenzar, pero Nico entendió que esa oportunidad también implicaba una obligación.
Debía trabajar, responder por el dinero recibido y demostrar que su decisión tenía fundamento.
Para él, la familia continúa siendo una parte esencial de su vida.
Cuando le preguntan qué representa, su respuesta es sencilla:
“Mi familia lo es todo.”
Figaro Barbershop: competir desde la pasión por el oficio
En el sur de Florida, donde existe una amplia oferta de barberías, diferenciarse representa un desafío constante.
Nico no atribuye su crecimiento a una fórmula secreta.
Su explicación comienza con algo mucho más personal.
“La razón del éxito que he tenido y que estoy creando hasta el momento es amar lo que hago. Amo lo que hago y me enfoco mucho en hacer las cosas siempre de la mejor manera.” — Nico Garay
Esa filosofía coloca la calidad del trabajo en el centro de su identidad profesional.
Para Nico, la barbería no es únicamente un servicio.
Es un oficio que requiere práctica, atención al detalle, aprendizaje y dedicación.
En una industria donde los clientes pueden elegir entre numerosos profesionales, la constancia y el cuidado de cada experiencia pueden convertirse en factores importantes para construir reputación.
Su apuesta no consiste solamente en cortar cabello.
Consiste en desarrollar una relación de confianza a través del trabajo bien realizado.
A los 21 años, tener enfoque también es una decisión
La juventud suele asociarse con exploración, diversión y descubrimiento.
Nico no considera que emprender signifique renunciar necesariamente a la vida social.
Pero sí cree que es fundamental tener claridad sobre las prioridades.
A sus 21 años, reconoce que el entorno puede influir en las decisiones personales.
Por eso, procura mantener presente lo que quiere construir.
Su mensaje es que cada persona necesita definir sus propios objetivos y actuar en consecuencia.
El enfoque no significa dejar de disfrutar la juventud. Significa aprender a tomar decisiones que no alejen a una persona de aquello que considera importante.
Esta mentalidad refleja una característica esencial del liderazgo personal: comprender que el tiempo, las relaciones y los hábitos también influyen en el desarrollo profesional.
De atender clientes a aprender de sus historias
A lo largo de su experiencia, Nico ha tenido la oportunidad de atender a cantantes colombianos, influencers, empresarios y futbolistas profesionales, según relata.
Sin embargo, lo que más destaca de esas experiencias no es únicamente la visibilidad de sus clientes.
Es la oportunidad de conversar con ellos.
Escuchar cómo comenzaron.
Conocer sus dificultades.
Entender las decisiones que tomaron para avanzar en sus respectivas carreras.
Nico encuentra valor en esas conversaciones porque considera que cada persona puede ofrecer una perspectiva diferente.
Y ese interés por aprender lo lleva a defender una herramienta que considera fundamental para cualquier emprendedor:
la mentoría.
“Siempre hay que tener mentores. Los mentores te aceleran el proceso. Uno nunca debe parar de aprender.” — Nico Garay
Su reflexión demuestra una actitud empresarial importante.
Aunque comenzó joven y ya cuenta con experiencia como propietario, no considera que lo sepa todo.
Entiende que crecer también requiere escuchar a personas que han recorrido otros caminos.
El verdadero valor de comenzar antes de sentirse preparado
Cuando le preguntan qué les diría a quienes desean emprender, pero continúan postergando su decisión por miedo o incertidumbre, Nico responde con claridad:
“Que no tengan miedo, que se atrevan, que siempre tienen que dar el primer paso, porque el que no intenta no gana.” — Nico Garay
La frase resume su propia experiencia.
A los 17 años no tenía todas las condiciones resueltas.
Pero comenzó con los recursos disponibles, el respaldo de su familia y la disposición de asumir responsabilidades.
Su historia no significa que emprender sin preparación sea recomendable ni que todo riesgo termine en éxito.
Lo que demuestra es que la preparación y la acción pueden avanzar juntas.
Es posible comenzar a construir experiencia mientras se continúa aprendiendo.
Y es posible desarrollar una empresa sin esperar a que desaparezca toda incertidumbre.
Nico Garay: una nueva generación de empresarios que aprende mientras construye
La historia de Nicolás Garay representa una forma de emprendimiento que merece atención.
No comenzó con una gran estructura corporativa.
Comenzó con una habilidad que descubrió casi por casualidad, una madre que decidió apoyarlo y un joven dispuesto a responder por la oportunidad recibida.
Con el tiempo, esa iniciativa evolucionó hasta convertirse en su camino empresarial dentro de la barbería.
Hoy, a través de Figaro Barbershop, Nico continúa desarrollando una identidad profesional basada en la pasión por su oficio, el aprendizaje constante y la conexión con las personas.
Su experiencia deja una enseñanza para emprendedores de cualquier edad:
no siempre es necesario tener una trayectoria extensa para comenzar a construir algo importante, pero sí es indispensable asumir con seriedad el proceso de crecimiento.
A sus 21 años, Nico Garay no presenta su historia como una meta definitiva.
La entiende como un camino que todavía está construyendo.
Y quizás esa sea una de sus mayores fortalezas.
Porque el verdadero éxito de un joven empresario no está solamente en haber comenzado temprano, sino en conservar la humildad para seguir aprendiendo, la disciplina para continuar y la pasión que le recordó por qué decidió empezar.
Nicolás “Nico” Garay
Barbero y emprendedor | Figaro Barbershop
Instagram: @ngaray_barber
