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El libro en 3 oraciones

  1. Un “hábito atómico” es una práctica regular o rutina que no es solo pequeña y sencilla de hacer, sino que también es la fuente de mucho poder, el componente de un sistema compuesto de crecimiento.
  2. Los malos hábitos se repiten una y otra vez, no porque no quieras cambiarlos, sino porque tu sistema para el cambio está mal.
  3. Los cambios que parecen pequeños y poco importantes al principio, se convierten en resultados increíbles si estás dispuesto a ejecutarlos por años.

5 grandes ideas

  1. Los hábitos son el resultado del interés en la superación personal.
  2. Si quieres mejores resultados, olvídate de las metas, concéntrate en tu sistema.
  3. La manera más efectiva para cambiar tus hábitos es no concentrarte en lo que deseas lograr, sino en la persona en la que deseas convertirte.
  4. Las cuatro leyes del cambio de comportamiento son un conjunto de simples reglas que podemos usar para desarrollar mejores hábitos. Estas leyes son: hacerlo obvio, hacerlo atractivo, hacerlo fácil y hacerlo satisfactorio.
  5. El medio ambiente es el factor invisible que forma el comportamiento humano.

El sorprendente poder de los Hábitos Atómicos

Meseta del potencial latente

Si te encuentras luchando por construir un hábito bueno o romper uno malo, no es porque has perdido tu capacidad de mejorar. Generalmente se debe a que no has cruzado todavía lo que James llama el ¨Meseta del potencial latente.

Cuando finalmente cruces esta meseta, las personas lo notaran y lo llamarán un éxito de la noche a la mañana.

El propósito de establecer metas es ganar el juego. El propósito de  construir un sistema es seguir jugando. El verdadero pensamiento a largo plazo es uno en el que no hay metas. No se trata de ningún logro individual. Se trata de un ciclo de refinamiento perpetuo, mejora y perfeccionamiento continuo.

1% mejor cada día

Generalmente los pequeños cambios parecen no hacer diferencia hasta que se cruza un umbral crítico. Los resultados más importantes de cada proceso compuesto se retrasan. Necesitas ser paciente.

Un hábito atómico es un hábito pequeño que es parte de un gran sistema. Así como los átomos son los componentes básicos de las moléculas, los hábitos atómicos son los componentes básicos de resultados sorprendentes.

Si quieres mejores resultados, entonces olvídate de establecer metas. En cambio, concéntrate en tu sistema. Uno no se eleva al nivel de sus metas. Cae al nivel de sus sistemas.

Los efectos de los pequeños hábitos se notan con el paso del tiempo. Estos parecen no hacer la diferencia, pero el impacto que tienen a lo largo de los meses y años es enorme. Un pequeño cambio en tus hábitos diarios puede guiar tu vida hacia un camino completamente diferente.

Hacer una elección 1% mejor o 1% peor parece insignificante en el momento, pero a lo largo de la vida, estas decisiones determinarán la diferencia entre quien eres y quien podrías llegar a ser. El tiempo magnifica el margen entre el éxito y el fracaso.

El tiempo se multiplicará en lo que sea que inviertas. Los buenos hábitos hacen del tiempo tu aliado. Los malos hábitos hacen del tiempo tu enemigo.

Three Layers of behavior change

Cambiar nuestros hábitos es un desafío por dos razones: uno, porque generalmente intentamos cambiar la cosa equivocada; dos, porque intentamos cambiar nuestros hábitos de la manera incorrecta.

Hay tres niveles de cambio de comportamiento: un cambio en tus resultados, un cambio en tu proceso, o un cambio en tu identidad.

  1. El primer nivel de cambio radica en cambiar tus resultados: perder peso, escribir un libro, ganar algo. Muchas de las metas que uno se propone están asociadas con este nivel de cambio.
  2. El segundo nivel de cambio es tu proceso: este consiste en cambiar tus hábitos y sistemas, implementar una nueva rutina de ejercicio, organizar de manera diferente tu escritorio para ayudar con tu productividad. Muchos de los hábitos que construyes están asociados con este nivel de cambio.
  3. El tercer nivel es un cambio de identidad: este nivel consiste en cambiar las cosas en las que crees, como ves el mundo, como te ves a ti mismo, tus prejuicios sobre las cosas. Es por eso que la mayoría de tus creencias, las cosas que asumes y por las que te inclinas se asocian con este nivel.

La alternativa a esto es construir hábitos basados en tu identidad. Con este acercamiento, comenzamos por la persona que queremos ser.

La mejor manera de cambiar tus hábitos es dejar de concentrarte en lo que logras y concentrarte en lo que te quieres convertir.

Tu identidad emerge de tus hábitos. Cada acción que tomas es un voto por la persona que quieres ser.

Convertirte en la mejor versión de ti mismo requiere de que estés constantemente ajustando tus creencias, para poder mejorar y expandir tu identidad.

La razón real por la que los hábitos importan no es porque te pueden ayudar a mejorar tus resultados (aunque sí pueden hacer eso), sino porque pueden hacerte cambiar tus creencias sobre ti mismo.

Cómo construir un hábito en cuatro simples pasos

Los hábitos no limitan tu libertad. La crean.

Todos los hábitos pasan por 4 etapas:

  1. Señal
  2. Anhelo
  3. Respuesta
  4. Recompensa

Si algún comportamiento se queda corto en alguna de estas 4 etapas, no se convertirá en un hábito.

Cada anhelo está vinculado al deseo de cambiar el estado interno de algo.

Los pensamientos, sentimientos y emociones del observador son lo que transforman la señal en un anhelo. La respuesta a esto es en realidad el hábito, que puede tener la forma de un pensamiento o acción. Que ocurra esta respuesta dependerá directamente de que tan motivado estés y de cuánta fricción (resistencia) está asociada a este comportamiento.

La recompensa es la meta final de cada hábito. La señal no es más que darse cuenta de que hay una recompensa. El anhelo es querer la recompensa. La respuesta es obtener la recompensa.

El primer propósito de la recompensa es satisfacer tu anhelo. Segundo, la recompensa nos enseña que acciones valen la pena recordar para el futuro.

Si el comportamiento es insuficiente en alguna de estas etapas, no se convertirá en un hábito.

  1. Si eliminas la señal, el hábito nunca comenzará.
  2. Si reduces el anhelo, no tendrás la motivación suficiente para comenzar.
  3. Si el comportamiento es difícil, no vas a querer ejecutar la respuesta ó si la respuesta falla en satisfacer tu anhelo, no tendrás razón para volver a hacerlo.

Sin los primeros 3 pasos, el comportamiento no ocurrirá. Sin el último paso, el comportamiento no se repetirá.

Las cuatro leyes del cambio de comportamiento

Cómo crear un buen hábito

  • 1.ª Ley (señal): Hazlo obvio
  • 2.ª Ley (anhelo): Hazlo atractivo
  • 3.ª Ley (respuesta): Hazlo fácil
  • 4.ª Ley (recompensa): Hazlo satisfactorio

Cómo romper un mal hábito

  • 1.ª Ley Inversa (señal): Hazlo invisible
  • 2.ª Ley Inversa (anhelo): Hazlo poco atractivo
  • 3.ª Ley Invertida (respuesta): Hazlo difícil
  • 4.ª Ley Invertida (recompensa): Hazlo poco satisfactorio

1.ª ley: hazlo obvio

Muchas personas creen que les falta motivación, cuando en realidad carecen de claridad.

Con el tiempo, las señales que inician nuestros hábitos se hacen tan comunes que son esencialmente invisibles.

Nuestras respuestas a estas señales están tan profundamente codificadas que a veces se siente que la necesidad de actuar surge de la nada. Es por esto que debemos comenzar el proceso de cambio de comportamiento con la meta de concientizar. Uno de los grandes retos cuando cambiamos hábitos es mantenernos conscientes de lo que estamos haciendo.

La bitácora de hábitos

Este es un simple ejercicio que puedes utilizar para estar más consciente de tu comportamiento cotidiano.

El ejercicio consiste en hacer una lista de las acciones que llevas a cabo cada día. Si es un buen hábito, márcalo con un “+” a su lado. Si es malo, escribe un “–”. Y si es un hábito neutro, escribe “=”.

Ejemplo:

  • Despertarme: =
  • Revisar mi teléfono: –
  • Bañarme: +
  • Meditar: +

Asociación de hábitos

En vez de asociar tus nuevos hábitos con algún lugar y hora específica, intenta asociarlo con algún hábito que ya practiques. Este método puede ser utilizado para diseñar una señal obvia para casi cualquier hábito.

La fórmula para asociar hábitos es: después de (hábito actual), yo (habito nuevo).

Ejemplo: después de servirme mi taza de café, voy a meditar por unos minutos.

El Efecto Diderot

Este sostiene que la obtención de una nueva posesión a menudo crea una cadena de consumo que conduce a compras adicionales.

La motivación está sobrevalorada – el medio ambiente suele ser más importante

Debido a que dependemos más de la visión que de cualquier otro sentido, no debería sorprender que las señales visuales son el catalizador de nuestro comportamiento.

Diseña tu ambiente para el éxito

Deja de pensar en tu entorno como algo lleno de objetos. Comienza a verlo como algo lleno de relaciones. Piensa en cómo interactúas con los espacios que te rodean.

El poder del contexto también revela una estrategia importante: los hábitos pueden ser más fáciles de cambiar en un ambiente nuevo.

Inversión de la 1.ª Ley: Hazlo Invisible

El secreto para el autocontrol

La inversión de la primera ley de cambio de comportamiento es hacerlo invisible.

Una vez que un hábito se forma, es poco probable que se olvide.

Las personas con mayor autocontrol son personas que son capaces de estructurar sus vidas de manera que no requieran de un autocontrol heroico. Al organizar su vida, disminuyen los escenarios donde tendrían que practicar el autocontrol.

La perseverancia y determinación son esenciales para el éxito, pero la manera para mejorar estas cualidades no es deseando ser una persona con más autocontrol, sino creando un entorno más controlado.

Básicamente, las personas con gran autocontrol pasan poco tiempo en situaciones donde hay tentaciones. Es más fácil evitar la tentación que resistirla.

En el corto plazo, puedes sobreponerte a las tentaciones. En el largo plazo, te conviertes en el producto del entorno en el que vives.

El secreto para el autocontrol es: haz que las señales para que tus buenos hábitos sean obvias y las señales para tus malos hábitos invisibles.

2.ª ley: hazlo atractivo

La segunda ley de cambio de comportamiento es hacerlo atractivo.

Cuanto más atractiva es una oportunidad, más probabilidades hay de que se convierta en una oportunidad de creación de hábitos.

Los hábitos son un circuito de retroalimentación impulsado por la dopamina. Cuando aumenta la dopamina, también lo hace nuestra motivación para actuar.

No es el cumplimiento de una meta, sino la anticipación de una recompensa lo que nos lleva a actuar. Cuanto mayor es la anticipación, mayor es el pico de dopamina.

Diseñar un hábito realmente irresistible es algo difícil de hacer, pero la combinación de tentaciones puede usarse para hacer que la mayoría de los hábitos sean más atractivos de lo que lo son en general.

La estrategia consiste en emparejar una acción que se desea realizar con una acción que se debe realizar.

El papel de la familia y los amigos en la formación de tus hábitos

La cultura en la que vivimos determina qué comportamientos son atractivos para nosotros.

Tendemos a adoptar hábitos que son admirados y aprobados por nuestra cultura por el deseo de encajar y pertenecer a la tribu.

Tenemos la tendencia a imitar los hábitos de tres grupos sociales: el cercano (familiares y amigos), la mayoría (la tribu) y los poderosos (aquellos con estatus y prestigio).

  • Imitando a aquellos cercanos: adquirimos hábitos de las personas que nos rodean. Para desarrollar mejores hábitos, únete a una cultura donde los hábitos que deseas desarrollar sean el comportamiento normal. Si estás rodeado de personas en buen estado físico, es más probable que consideres que hacer ejercicio es un hábito común.
  • Imitando a los muchos: cuando no estamos seguros de cómo actuar, nos guiamos por los demás. La mayoría de los días, preferimos equivocarnos en nuestra elección de compañía que estar en lo correcto si eso implica estar por nosotros mismos.
  • Imitar al poderoso: nos atraen los comportamientos que nos hacen ganar respeto, aprobación, admiración y estatus. Si un comportamiento puede conseguirnos la aprobación, el respeto y el elogio, lo encontramos atractivo. Así como evitamos comportamientos que rebajarían nuestro estado.

Inversión de la 2.ª Ley: Haz que sea poco atractivo

Cada comportamiento se compone de un deseo superficial y un motivo subyacente más profundo.

No deseamos fumar cigarrillos ni ver Instagram. Es más complejo, la realidad es que queremos reducir la incertidumbre y aliviar la ansiedad, ganar aceptación y aprobación social o alcanzar un estatus.

Nuestros hábitos son soluciones modernas a antiguos deseos. Algunos reducen el estrés fumando un cigarrillo mientras que otros salen a correr.

Una vez que asociamos una solución con el problema que se necesita resolver, seguimos recurriendo a esto.

La vida se siente reactiva, pero en realidad es predictiva.

La causa de tus hábitos es en realidad la predicción que los precede. La predicción conduce a un sentimiento, que es como normalmente describimos un anhelo: un sentimiento, un deseo, un impulso.

Los hábitos son atractivos cuando los asociamos con sentimientos positivos y poco atractivos cuando los asociamos con sentimientos negativos.

Para reprogramar tu cerebro para que disfrute de los hábitos difíciles, hazlos más atractivos aprendiendo a asociarlos con una experiencia positiva. Resalta los beneficios de evitar un mal hábito para que parezca poco atractivo.

Por ejemplo:

  • Ejercicio. El ejercicio se puede asociar con una tarea desafiante que agota la energía y nos desgasta. Aunque, podemos decidir verlo como una forma de desarrollar habilidades y fuerza. En lugar de “necesito salir a correr por la mañana”, di “Es hora de desarrollar resistencia y ser rápido”.
  • Finanzas. El ahorro de dinero se asocia a menudo con el sacrificio. De ahora en adelante asócialo con la libertad, hacer un pequeño sacrificio ahora implica un mejor estado a futuro.

Crea un ritual de motivación haciendo algo que disfrutes inmediatamente antes de un hábito difícil.

3.ª Ley: haz que sea fácil

Estamos tan concentrados en descubrir el mejor enfoque que nunca llegamos a tomar medidas. En otras palabras, pasamos tanto tiempo planificando que no actuamos.

El acercamiento puede ser útil, pero nunca producirá un resultado por sí solo.

La planificación se siente como avanzar sin correr el riesgo de fallar. Pero en realidad, solo te estás preparando para hacer algo.

La forma más eficaz de aprendizaje es la práctica, no la planificación. Concéntrate en actuar, no en planear.

Para dominar un hábito, comienza con la repetición, no con la perfección. No es necesario que midas ni entiendas todas las características de un nuevo hábito. Solo practícalo.

La formación de hábitos es el proceso mediante el cual un comportamiento se vuelve progresivamente más automático a través de la repetición.

La cantidad de tiempo que pasas realizando un hábito no es tan importante como la cantidad de veces que lo has realizado. Es la frecuencia la que marca la diferencia.

Ley del Mínimo Esfuerzo

El comportamiento humano sigue la Ley del Mínimo Esfuerzo. Naturalmente, gravitamos hacia la opción que requiere la menor cantidad de trabajo.

Por lo tanto, es fundamental hacer que sus hábitos sean tan fáciles que los realices incluso cuando no tengas ganas.

Crea un entorno en el que hacer lo correcto sea lo más fácil.

En lugar de tratar de superar la fricción, reduce la fricción asociada con los buenos comportamientos. Cuando la fricción es baja, los hábitos son fáciles.

Optimiza tu entorno para facilitar tus acciones. Para practicar un nuevo hábito, elige un lugar que ya esté en el camino para que sea parte de tu rutina diaria. Los hábitos son más fáciles cuando encajan en el flujo de tu vida.

Otra forma es preparar tu entorno para facilitar acciones futuras.

La regla de los 2 minutos

Los hábitos se pueden completar en unos segundos, pero continúan afectándote por mucho tiempo después. Es más fácil continuar con lo que estás haciendo que comenzar algo diferente.

Muchos hábitos ocurren en momentos decisivos, elecciones que son como una bifurcación en el camino, estas pueden definir tu día y tu progreso.

Es fácil y común empezar demasiado grande. La emoción inevitablemente se apodera de ti y terminas tratando de hacer demasiadas cosas demasiado pronto. Para contrarrestarlo, usa la regla de los dos minutos:

“Cuando comienzas un nuevo hábito, debería llevarte menos de dos minutos”.

Reduce tus hábitos a una versión de dos minutos: en vez de leer 30 páginas, lee una. En vez de correr 5 kilómetros, corre unos metros o menos todavía, solo ponte tus zapatos de correr.

La idea es hacer que sus hábitos sean lo más fáciles posible al comenzar. Las acciones que siguen a un nuevo hábito pueden ser desafiantes, pero los primeros dos minutos deberían ser fáciles. Por eso, usa un “hábito de entrada”.

Encuentra hábitos que funcionen como puerta de enlace, que te conduzcan al resultado deseado, para esto mide tus objetivos en una escala de “muy fácil” a “muy difícil”.

El punto es dominar el hábito de presentarse, de estar e intentar. No se puede mejorar un hábito que no existe. Facilita el comienzo y el resto seguirá.

Cuanto más ritualices el comienzo de un proceso, más probable será que llegues al estado de concentración profunda que se requiere para hacer grandes cosas. Estandariza antes de optimizar.

Los dos minutos también refuerzan la identidad que deseas construir. Estás realizando la acción más pequeña que confirma el tipo de persona que quieres ser. Un minuto de lectura es mejor que nunca leer un libro. Es mejor hacer menos de lo que esperabas que no hacer nada en absoluto.

Una vez que hayas dominado la aparición, escala tu hábito nuevamente hacia tu objetivo final con la formación de hábitos.

Inversión de la 3.ª Ley: Haz que sea difícil

La inversión de la tercera ley de cambio de comportamiento es “hacerlo difícil”.

A veces, el éxito se trata menos de hacer que los buenos hábitos sean fáciles y más de hacer que los malos hábitos sean difíciles.

Un dispositivo de compromiso es una elección que se hace en el presente, que te permitirá un mejor comportamiento en el futuro.

La mejor forma de asegurar el comportamiento futuro es automatizar sus hábitos.

Las opciones de una sola vez, como comprar un mejor colchón o inscribirse en un plan de ahorro automático, son acciones únicas que automatizan sus hábitos futuros y ofrecen mejores rendimientos a lo largo del tiempo.

Usar la tecnología para automatizar tus hábitos es la forma más confiable y efectiva de garantizar el comportamiento correcto.

4.ª Ley: Haz que sea satisfactorio

El comportamiento se repite cuando la experiencia es satisfactoria. Para que los hábitos se mantengan, debes sentirte exitoso de inmediato, incluso si es a pequeña escala.

Los hábitos producen resultados a lo largo del tiempo que a menudo están desalineados. Los costos de tus buenos hábitos están en el presente. Los costos de tus malos hábitos están en el futuro.

La regla cardinal del cambio de comportamiento: “Lo que se recompensa de inmediato se repite. Lo que se castiga de inmediato se evita.”

Agrega un poco de placer inmediato a los hábitos que dan resultado a largo plazo y dolor inmediato a los que no lo hacen.

Al principio, haz que terminar de cumplir tu hábito sea satisfactorio para mantenerte encaminado. Utiliza el refuerzo de la recompensa inmediata para aumentar el ritmo del comportamiento.

Selecciona recompensas a corto plazo que refuercen tu identidad en lugar de aquellas que entren en conflicto con esta.

Por ejemplo, el recompensar un hábito gratificante como el ejercicio con helado es conflictivo. Tal vez recompénsalo con un masaje, que es tanto un lujo como un voto para cuidar tu cuerpo.

Eventualmente, las recompensas intrínsecas (mejor estado de ánimo, más energía, etc.) se activan y estarás menos tiempo preocupado por perseguir la recompensa secundaria. Lo haces porque eres quien eres. La identidad sustenta tu hábito.

Inversión de la 4.ª Ley: Haz que sea poco satisfactorio

Se evita un comportamiento cuando la experiencia es dolorosa o insatisfactoria. El dolor es un maestro eficaz. Cuanto más inmediato sea el dolor, menos probable será la conducta.

Para prevenir los malos hábitos y eliminar los comportamientos poco saludables, agrega un costo instantáneo a la acción para reducir sus probabilidades. No puede haber una brecha entre la acción y las consecuencias. Tan pronto como las acciones evidencian una consecuencia inmediata, el comportamiento comienza a cambiar.

Contrato de hábitos: formaliza tu compromiso con un hábito en particular y el castigo que ocurrirá si no lo cumple. Encuentra un socio de responsabilidad que conozca tu contrato.

Un socio o amigo responsable “accountability partner” puede y debe generar un costo inmediato a la inacción. Deberá ayudarte a mantenerte en tu camino a la formación de tu hábito. Esta asociación hace que los costos de dejar de trabajar por tus metas sea público y por eso quizás doloroso. Saber que alguien más te está mirando puede ser un poderoso motivador.

Tácticas avanzadas

La verdad sobre el talento (cuando los genes importan y cuando no)

El secreto para maximizar sus probabilidades de éxito es elegir el campo de competencia adecuado.

Elige el hábito adecuado y progresar es fácil. Elige el hábito equivocado y la vida será una lucha.

Los genes no se pueden cambiar fácilmente, lo que significa que proporcionan una gran ventaja en circunstancias favorables y una seria desventaja en circunstancias desfavorables.

Los hábitos son más fáciles cuando se alinean con tus habilidades naturales. Elige los hábitos que mejor se adapten a tus necesidades.

Juega un juego que favorezca tus fortalezas.

Un buen jugador trabaja duro para ganar el juego que todos los demás juegan. Un gran jugador crea un nuevo juego que favorece sus fortalezas y evita sus debilidades.

Los genes no eliminan la necesidad de trabajar duro. Lo aclaran. Una vez que te des cuenta de tus fortalezas, sabrás dónde invertir tu tiempo y energía.

La regla Ricitos de oro: cómo mantenerse motivado en la vida y el trabajo

La Regla Ricitos de Oro establece que los seres humanos experimentan la máxima motivación cuando trabajan en tareas que están al borde de sus habilidades actuales.

La mayor amenaza para el éxito no es el fracaso, sino el aburrimiento.

A medida que los hábitos se vuelven rutinarios, se vuelven menos interesantes y menos satisfactorios. Nos aburrimos.

Cualquiera puede trabajar duro cuando se siente motivado. Es la capacidad de seguir adelante cuando el trabajo no es emocionante lo que marca la diferencia.

Los profesionales se apegan al horario; los aficionados dejan que la vida se interponga en su camino. Cuando un hábito es realmente importante, debes estar dispuesto a mantenerlo en cualquier estado de ánimo.

La única manera de volverse excelente es estar fascinado sin cesar haciendo lo mismo una y otra vez. Tienes que enamorarte del aburrimiento.

La desventaja de crear buenos hábitos

La ventaja de los hábitos es que podemos hacer cosas sin pensar. La desventaja es que dejamos de prestar atención a los pequeños errores.

“Hábitos + Práctica deliberada = Dominio”

Debes permanecer consciente de tu desempeño a lo largo del tiempo para que puedas continuar refinando y mejorando. Establece un sistema de reflexión y revisión para asegurarte de dedicar tu tiempo a las cosas correctas y hacer correcciones de rumbo cuando sea necesario.

Cuanto más nos aferramos a una identidad, más difícil se vuelve crecer más allá de ella. Cuando se elige de manera efectiva la identidad se trabaja con las circunstancias cambiantes en lugar de contra ellas.

Fragmentos llenos de sabiduría

  • “Los hábitos son el motor del mejoramiento personal.”
  • “No te elevas al nivel de tus metas. Caes al nivel de tus sistemas.”
  • “Nuestra calidad de vida, a menudo depende de la calidad de nuestros hábitos.”
  • “Es tu compromiso con el proceso lo que determinará tu progreso.”
  • “Detrás de cada sistema de acciones hay un sistema de creencias.”
  • “Tus hábitos definen tu identidad y tu identidad define tus hábitos”
  • “La manera más práctica de cambiar quien eres es cambiar lo que haces.”
  • “Literalmente, te conviertes en tus hábitos.”
  • “Todo comportamiento está impulsado por el deseo de resolver un problema.”
  • “Tienes que estandarizar antes de poder optimizar.”
  • “A largo plazo nos convertimos en el producto del ambiente en el que vivimos. ”
  • “El aburrimiento es quizás el mayor villano en la búsqueda de superación personal.”
  • “Los costos de tus buenos hábitos están en el presente. Los costos de tus malos hábitos están en el futuro.”
  • “Los incentivos pueden comenzar un hábito. La identidad lo sostiene.”
  • “El secreto para obtener resultados duraderos es jamás dejar de lograr mejoras.”
  • “Ese es el poder de los hábitos atómicos. Pequeños cambios. Resultados increíbles.”
  • “La semilla de cada hábito es  una simple, pequeña decisión.”
  • “Los hábitos son atajos mentales que se aprenden por la experiencia.”
  • “La falta de conciencia es un veneno. La revisión y reflexión son el antídoto.”
Por
Orlando Osorio
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La Inteligencia Artificial (IA) es una de las tecnologías con más perspectivas de crecimiento de hoy en día.

 

 

 

 

 

 

 

La IA es una tecnología clave en la Industria 4.0 por todas las ventajas que aporta a las empresas y todas aquellas que quieran iniciar un proceso de transformación digital tendrían que adoptarla en sus procesos.

¿Qué es Inteligencia Artificial?

El concepto de Inteligencia de Artificial viene de lejos. De hecho, John McCarthy creó el término Artificial Intelligence en 1950 y Alan Turing ya empezó a hablar de esta realidad ese mismo año en un artículo titulado «Computing Machinery and Intelligence».

Desde entonces esta disciplina de la informática ha evolucionado mucho.

Para el profesor del Massachusetts Institute of Technology, Patrick H. Winston,  IA son «algoritmos habilitados por restricciones, expuestos por representaciones que  apoyan modelos dirigidos a bucles que unen pensamiento, percepción y acción.»

Otros autores como el CEO de DataRobot Jeremy Achin, definen la Inteligencia artificial como un sistema computacional que se utiliza para que las máquinas realicen trabajos que requieren la inteligencia humana.

Para la responsable de la enciclopedia tecnológica de Tech Target, Margaret Rose, se trata de un sistema que simula distintos procesos humanos como el aprendizaje, el razonamiento y la autocorrección.

Como vemos, las tres definiciones de IA hacen referencia a máquinas o sistemas informáticos que piensan. Emiten razonamientos emulando la inteligencia humana para realizar tareas que sólo las personas pueden realizar.

No obstante, otras fuentes van más allá y definen la IA como un sistema informático que se utiliza para resolver problemas complejos que sobrepasan la capacidad del cerebro humano.

La IA aprovecha, en este sentido, la potencia de las máquinas para solucionar problemas complejos que la mente humana no puede alcanzar.

El presidente del Future Life Institute, Max Tegmark, dispara en esta dirección y afirma que “como todo lo que nos gusta de nuestra civilización es un producto de nuestra inteligencia, amplificar nuestra inteligencia humana con inteligencia artificial tiene el potencial de ayudar a la civilización a aflorar como nunca antes”.

Referente a esta cuestión, Google Deep Mind y la Universidad de Oxford llevaron a cabo una investigación cuyas conclusiones indican que la IA es capaz de descifrar textos de la Antigua Grecia dañados e ilegibles. Mientras que la tasa de error de los historiadores y epigrafistas es del 57,3%, la del algoritmo encargado de esta proeza es del 30,1%.

Estos ejemplos nos muestran como la IA va más allá de la capacidad humana para resolver problemas complejos. Pero, ¿Cómo funciona la IA?

¿Cómo funciona la IA?

La IA funciona a través de algoritmos que actúan a partir de reglas de programación y su subconjunto Machine Learning (ML) y las distintas técnicas ML como Deep Learning (DL).

Machine Learning (ML)

Es una rama de la Inteligencia Artificial y de las más comunes que se encarga de desarrollar técnicas para que los algoritmos que se hayan desarrollado aprendan y mejoren con el tiempo. Implica una gran cantidad de código y fórmulas matemáticas complejas para permitir que las máquinas encuentren la solución a un problema dado.

Esta vertiente de la IA es una de las más desarrolladas con fines comerciales o empresariales en la actualidad, ya que se utiliza para procesar grandes cantidades de datos rápidamente y depositarlos de manera comprensible para los humanos.

Un claro ejemplo de esto son los datos que se extraen de plantas de producción en el que los elementos conectados alimentan un flujo constante de datos sobre el estado de las máquinas, la producción,  funcionalidad, temperatura, etc. a un núcleo central. Esta enorme cantidad de datos derivada del proceso productivo se debe analizar para conseguir una mejora continua y una toma de decisiones adecuada, sin embargo el volumen de estos datos hace que el ser humano deba emplear una gran cantidad de tiempo (días) en el análisis y  la trazabilidad.

En este momento es cuando el Machine Learning entra en juego, permitiendo que se analicen los datos a medida que se van incorporando en el proceso productivo e identificando patrones o anomalías en el funcionamiento de una manera más rápida y precisa. De este modo, se pueden llegar a  lanzar avisos o alertas a para la toma de decisiones.

No obstante, el ML es una categoría relativamente amplia. El desarrollo de estos nodos de inteligencia artificial, ha dado lugar a lo que ya se conoce como Deep Learning (DL).

Deep Learning (DL)

Es una versión aún más específica del Machine Learning (ML) que hace referencia a un conjunto de algoritmos (o redes neuronales) que están pensados para el aprendizaje automático de las máquinas y participan en un razonamiento no lineal.

En esta técnica los algoritmos se agrupan en redes neuronales artificiales que pretender actuar como las redes neuronales humanas presentes en el cerebro. Es una técnica que permite aprender de una manera profunda sin un código específico para ello.

El Deep Learning es fundamental para realizar funciones mucho más avanzadas permitiendo el análisis de una amplio rango de factores a la vez. Por ejemplo, el Deep Learing se utiliza para contextualizar la información que reciben los sensores que se utilizan en los coches autónomos: la distancia de los objetos, la velocidad a la que se mueven, predicciones en base al movimiento que están realizando, etc. Esta información la utilizan para decidir cómo y cuándo cambiar de carril, entre otros.

Nos encontramos todavía en una fase en la que el DL se encuentra aún en una fase de desarrollo muy pronta de su potencial total. Vemos que cada vez más se utiliza en los negocios convirtiendo los datos en conjuntos mucho más detallados y escalables.

Inteligencia artificial (IA) en el entorno empresarial

La IA ya se utiliza actualmente en numerosas aplicaciones comerciales y de producción, incluida la automatización, el procesamiento del lenguaje y el análisis de datos productivos. Esto permite que a nivel general, las empresas estén optimizando tanto sus procesos de fabricación, operaciones como mejorando su eficiencia interna.

La IA funciona a través de distintas reglas de programación informática que permiten que una máquina se comporte como un humano y resuelva problemas.

El interés de las empresas por implementar técnicas de IA en sus procesos radica en las ventajas que les aporta.

Ventajas de la Inteligencia artificial (IA)

Distintas voces del sector tecnológico defienden los beneficios de la Inteligencia Artificial (IA).

El Product Manager de Infinia ML, Andy Chan,  en una TED Talks con más de 40.000 visitas en Youtube desglosa las distintas ventajas que aporta la IA al trabajo.

Kai-Fu Lee, fundador del fondo de capital riesgo Sinovation Ventures y figura destacada en el ámbito tecnológico desgrana también en un vídeo de TED Talks con más de 600.000 reproducciones, los principales beneficios de la IA.

Teniendo en cuenta estos dos expertos, estas serían las principales ventajas de la IA aplicadas a un sector empresarial:

  1. Automatiza los procesos

    La Inteligencia artificial permite que robots desarrollen tareas repetitivas, rutinarias y de optimización de procesos de una manera automática y sin intervención humana.

  2. Potencia las tareas creativas

    La IA libera a las personas de tareas rutinarias y repetitivas y permite que estas puedan destinar más tiempo a desarrollar funciones creativas.

  3. Aporta precisión

    La aplicación de la IA  es capaz de aportar una precisión mayor que el ser humano, por ejemplo en entornos industriales, las máquinas pueden llegar a tomar decisiones que antes sin la IA se tomaban de manera manual o monitorizada.

  4. Reduce el error humano

    La IA reduce los fallos provocados por las limitaciones del ser humano. En algunas cadenas de producción la IA se utiliza para detectar mediante sensores de infrarrojos, pequeñas fisuras o defectos en piezas que son indetectables por el ojo humano.

  5. Reduce los tiempos empleados en análisis de datos

    Permite que el análisis y la explotación de los datos derivados de producción se  puedan llegar a efectúear en tiempo real.

  6. Mantenimiento predictivo

    Permite realizar un mantenimiento del equipamiento industrial basado en los tiempos y condiciones de funcionamiento de los mismos, permitiendo incrementar su rendimiento y ciclo de vida.

  7. Mejora en la toma de decisiones tanto a nivel de producción como de negocio

    Al disponer de mayor información de una manera estructurada, permite a cada uno de los responsables tomar decisiones de una manera más rápida y eficiente.

  8. Control y optimización de procesos productivos y líneas de producción

    A través de la IA se consiguen procesos más eficientes, libres de errores, obteniendo mayor control sobre las líneas de producción en la empresa.

  9. Aumento de la productividad y calidad en la producción

    La IA no sólo incrementa la productividad a nivel de maquinaria, sino que también hace que incremente la productividad de los trabajadores y la calidad del trabajo que realizan. El poder gozar de mayor información, les permite tener una visión más focalizada de su trabajo y tomar mejores decisiones.

Desventajas de la inteligencia artificial (AI), riesgos y barreras

Algunas voces creen que la Inteligencia Artificial (IA) tiene riesgos. Sobre todo si se explora el potencial de la IA y no se limita solamente a reproducir tareas humanas. Autores como Stephen Hawking o Bill Gates y distintos investigadores han expresado su preocupación por la IA.

Con lo que respecta a las barreras de acceso, estas serían algunas de las más habituales que pueden ocurrir en el entorno empresarial:

  • Disponibilidad de datos

     A menudo, los datos se presentan de manera aislada en las empresas o son inconsistentes y de baja calidad, con lo que presenta un desafío importante para las empresas que buscan crear valor a partir de la IA a escala. Para poder superar esta barrera, será de vital importancia trazar una estrategia clara desde el principio para poder extraer los datos de IA de una manera organizada y consistente.

  • Falta de profesionales cualificados

    Otro obstáculo que se suele dar a nivel empresarial para la adopción de IA es la escasez de perfiles con habilidades y  experiencia en este tipo de implementaciones. Es crucial en estos casos contar con profesionales que ya hayan trabajado en proyectos de la misma envergadura.

  • El coste y el tiempo de implementación de los proyectos de IA

    El coste de implementación, tanto a nivel de plazos como económico, es un factor muy importante a la hora de decantarse por ejecutar este tipo de proyectos. Las empresas que carecen de habilidades internas o que no se encuentran familiarizadas con sistemas de IA, deben valorar la externalización tanto de la implantación como del mantenimiento para poder obtener resultados exitosos en su proyecto. 

En definitiva, la IA se ha convertido en un recurso muy importante para las empresas ya que les permite ser mucho más competitivas y obtener mayores beneficios, sobre todo en entornos de fabricación y producción.

Es por todo esto por lo que este tipo de perfiles profesionales son cada vez más demandados en el sector industrial, haciendo imprescindible contar con grupos de expertos en la materia que permitan desarrollar estrategias eficientes de transformación digital.