
Más que simples cables: Cómo armé mi PC
Por: Santiago Gonzalez
El desafío: De lento a rápido
Cuando miraba mi computadora vieja, veía una máquina antigua y lenta que no podía manejar los juegos o los proyectos que realmente quería hacer. Sabía que necesitaba una computadora mejor, pero comprar una computadora ya armada me parecía aburrido y costoso. Fue entonces cuando tomé una decisión: iba a construir mi propia máquina desde cero. La idea de hacer este proyecto y ensamblar una computadora era emocionante!
Por qué hacerlo yo mismo? Porque quería una computadora personalizada específicamente para mis necesidades, y quería construir una desde que era un niño pequeño. Quería controlar cada componente. Está historia comenzó con horas viendo videos, leyendo foros y aprendiendo cosas nuevas sobre la placa madre (motherboard), el procesador (CPU) y la tarjeta gráfica (GPU).
La búsqueda de piezas
Armar una PC es como comprar las piezas de un rompecabezas de alta tecnología. Pasé semanas investigando las mejores partes que se ajustaran a mi presupuesto y a mis objetivos de rendimiento. Mi objetivo principal era simple: una PC que pudiera manejar juegos pesados y software 3D y 2D sin fallar.
Lo que más me emocionaba era recibir mi AMD Ryzen 5 7600x, el gabinete ATX que había comprado para la futura PC, y la pieza MÁS GRANDE de todas, la Nvidia 5060. Así como algunas otras partes. Cuando finalmente llegaron las cajas, estaban todas alineadas en mi armario: una torre de piezas costosas y brillantes de metal y plástico. Se sentía tan surrealista saber que yo había sido quien compró todas estas partes y que yo iba a armarlo. ¡Saber que tenía que conectar todo a la placa madre sin romper nada fue el primer gran desafío!
Manos a la obra
El proceso de ensamblaje real fue intenso. Descubrí que instalar el procesador era más difícil de lo esperado, con el estrés de doblar un pin o colocarlo mal, además de la inusual cantidad de fuerza que necesitas para encajarlo.
Mi momento de pánico: La parte más difícil fue definitivamente insertar la memoria RAM; los videos en línea hacen que parezca muy fácil, pero cuando llega el momento de hacerlo, sientes que podrías romper algo. No se siente bien usar tanta fuerza, tanto que cuando las inserté por primera vez pensé que había roto algo. Además, el conector grande de alimentación de la placa madre fue imposible de colocar bien; parecía que estaba conectado correctamente, pero la computadora no encendió hasta que estuvo REALMENTE encajado en el puerto. El disipador del CPU (cooler) fue otro problema; va encima del procesador y es una de las últimas cosas que entran en el gabinete. Así que, aparte de ser difícil de maniobrar para meterlo, atornillarlo es complicado ya que tienes que mantenerlo derecho mientras aplicas los tornillos.
Después de 3 horas de trabajo, sudor y quizás unos cuantos suspiros de frustración, lo había logrado. Todos los componentes estaban instalados en el gabinete, los cables estaban cuidadosamente atados y llegó el momento de la verdad: conecté el cable de alimentación. Presioné el botón de encendido… y nada. Había olvidado encender el interruptor de la fuente de poder. Entonces, presioné el botón de nuevo. Los ventiladores rugieron, las luces se encendieron y, lo mejor de todo, la pantalla mostró la BIOS. ¡Funcionó! Fue la mejor sensación: una mezcla de alivio y un orgullo enorme. Había construido una máquina poderosa enteramente con mis propias manos.
La configuración
Finalmente había llegado a la parte más fácil y tranquila del proceso de construcción: configurar el sistema operativo (OS) de la computadora. Usé otra laptop para descargar el sistema operativo en una USB para poder cargarlo en la nueva PC. Luego continué descargando toda la BIOS para terminar finalmente de configurar la computadora. Pero tan pronto como se estaban descargando los últimos controladores (drivers), los de la tarjeta gráfica… ¡BOOM! Toda mi pantalla se cubrió de líneas coloridas pixeladas y con fallas, algo que nunca había visto antes. Entré en pánico total; pensé que había inutilizado mi computadora por completo y que tendría que reemplazar la tarjeta gráfica. Después de algunas búsquedas en Google, descubrí que tendría que configurar mi computadora de nuevo, y eso fue lo que hice. Y finalmente pude descargar todos mis controladores y todo mi software.
Este proyecto fue más que solo ahorrar dinero; se trató de aprender y ganar confianza. A cualquiera que lo esté pensando, le digo: ¡Hazlo! Construir una PC es simplemente un rompecabezas grande y emocionante. La mejor parte es que ahora, cada vez que juego un videojuego o termino un proyecto, sé que se está ejecutando en algo construido por mí.