Wednesday, October 21, 2020

Ella se levantó muy temprano esa mañana acompañada de Determinación y Esperanza. Todavía meditaba en su ultima catarsis y cambio de dirección. Alegría se paseaba entre los mortales, el aire soplaba las primeras brisas del otoño y los árboles se teñían de colores encendidos. Como siempre metódica y ritualista se sentó a tomar la primera taza de café mientras organizaba la agenda del día.

Ella tiene un trabajo que roba la mayoría de su tiempo. Cuando Soledad era su compañera inseparable no había problema, ahí se la pasaban las dos hasta altas horas de la noche hasta que Morfeo venia a buscarla para enroscarla en sus poderosos brazos. Ella siempre estuvo orgullosa de tener amores con Autocontrol, Disciplina, Independencia y Libertad. Sin embargo, hasta el más fuerte de los mortales tiene su talón de Aquiles y Ella no es la excepción. Amor se había instalado en el santuario desde que los fantasmas del pasado dejaron el lugar, y vino para quedarse. Pasaron algún tiempo conociéndose donde Ella aprendió lo que es amarse, respetarse y valorarse al punto de no depender de nadie para este propósito y caminaba eufórica respirando vida a raudales. Por primera vez se sentía completa y realizada. Sin embargo, hay un espacio en el corazón que siempre ha guardado para llenarlo de amor.

Amor de sus hijos, su familia, sus amigos, su trabajo, su compañero de vida, y amor propio, no necesariamente en ese orden. Amor es un compañero exigente y tiene muchas personalidades que pueden hacerla caer en lo mas profundo del abismo emocional. Amor tiene un hermano gemelo que es muy difícil de reconocer; Amor excesivo que disfrazado de luz y paz confunde a cualquiera. Ella dejó de amarse por un tiempo tratando de complacer a todos por igual balanceando lo que nunca regresa, el apreciado tiempo.

Estrés, Angustia, Depresión y Frustración se mudaron permanentemente al santuario desplazando a todos los demás. Ella tiene un mecanismo de defensa cuando su sistema de autocontrol está fallando, se refugió como siempre lo ha hecho en el amor al trabajo. Al rayar el alba ya estaba de pie al cañón dando la batalla, ignorando a todos sus otros amores, los hijos, su familia, sus amigos, su compañero de vida, no necesariamente en ese orden. Y por encima de todo Ella olvidó el amor más importante, el amor propio. Ella olvidó cantar, bailar, y caminar eufórica viviendo la vida a raudales. Como siempre el Universo no te da lo que pides sino lo que necesitas.

El Indicado con la paciencia de un santo esperaba pacientemente a que Ella le dedicara algunos minutos al día. Mientras tanto buscaba como sorprenderla en uno de sus impulsos amorosos. Sabiendo como Ella disfruta de los baños de inmersión en su lugar secreto dentro del santuario decoró todos los cristales con unos vitrales hermosos y espectaculares. La luz del sol se filtraba por los mismos llenando el cuarto de luces de colores cálidos y alegres. Ella no podía creer tanta belleza y muestra de amor; corría emocionada arriba y abajo viendo la obra maestra desde todos los ángulos. Después de unos minutos anunció que se iba de nuevo con su amante de turno, Amor excesivo al trabajo.

El Indicado solo la miró un tanto decepcionado y le dijo que estaba bien. Ella tomó a Prisa de las manos y se retiró a la oficina. En el camino, tropezó con el borde del vestido largo que traía puesto . Terror la sostenía mientras veía en cámara lenta su cuerpo caer, de espaldas, pegando un fuerte golpe en su cabeza.

Dolor, Incertidumbre, y Pánico le acompañaban en el suelo. Alma Noble vino presto al rescate llamando desesperado a El Indicado quien con cara de preocupación le preguntaba donde le dolía, y ofreciendo llevarla al hospital. Ella que tiene fama de obstinada, terca, voluntariosa, y cabezona dijo que no pasaba nada y que lo único lastimado era su ego.

Pasaron los días y Ella como podía se levantaba a encontrarse con su amante de turno el malagradecido Amor al trabajo. El dolor era insoportable y las noches se hacían interminables. El Indicado sin perder tiempo la llevó al hospital de la ciudad para los exámenes de rigor. Ella entró a la sala de espera acompañada de Miedo, Angustia y Preocupación. Las horas pasaban y El Indicado no se separó de su lado, Ella por primera vez en su vida sintió que la muerte tocaba a sus puertas, un sentimiento normal en una situación como esa. Cuál fue su alegría al recibir los resultados negativos; todo va a estar bien.

Balance se asoma a la puerta y le dice tiernamente “todo tiene propósito y debes aprender de esta experiencia”. Ella todavía adormilada por los medicamentos asiente con la cabeza. De regreso al santuario Ella medita concienzudamente en la experiencia vivida. Un día a la vez se dice a sí misma.

Las cosas en el santuario no han cambiado mágicamente de la noche a la mañana. Ella sigue tan dedicada al amante de turno el malagradecido Amor al trabajo como siempre, con la única salvedad de que está aprendiendo a balancear tiempos y espacios para los amores que realmente valen la pena; sus hijos, su familia, sus amigos, su compañero de vida, su amor propio, no necesariamente en ese orden.

Mañana será otro día, mientras tanto Ella sigue marchando, siempre marchando.

marisha.rotger@gmail.com

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